No somos más que una hoja cayendo lento al suelo de un bosque lleno de ellas.
Todo lo vivido se encierra entre las erráticas vueltas que el viendo hace dar a la hoja.
A veces exponiendo una cara y luego exponiendo la otra, dándonos a partes iguales, luces y sombras.
Eso somos, solo una hoja entre miles de un árbol, que caen lento a un suelo donde se pudren, millones de ellas.

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